VIAJE POR AMÉRICA DE ANA BEKER (parte III).

PUBLICACIÓN DE LA TERCERA PARTE DEL VIAJE DE ANA BEKER CORRESPONDIENTE AL MARTES 14 DE JULIO DE 2009.
Logró salir del trance con la ayuda de la gente de la selva, los guerrilleros,

que con sus armas le tiraron al jaguar.

Éstos la demoraron para averiguar quién era, y qué hacía en ese lugar.

 

Logró salir de este asunto explicando que era Argentina y que estaba cumpliendo

un raid único; pero al poco tiempo uno de los caballos casi se hunde en el agua

fangosa de un pozo oculto de la selva.

 

Sin embargo, CHIQUITO consiguió hacer pie en un lugar algo firme, y poco a poco

llegar a tierra más seca.

Ambos se salvaron por un poquito de la muerte.

Otra vez.

 

Continuamente se encontraba con guerrilleros de los dos bandos, y así media

perdida en esa maraña de la selva, sin saber para qué lado ir, y con la ayuda de

los caballos sin saber cómo, por fin pudo orientarse, y encontrar el rumbo

acertado.

 

Las noches en solitario son terribles en una selva.

No se ve nada.

Y se oyen ruidos, sonidos, chillidos, roces, deslizamientos, hojas que caen,

ramas que crujen, movimientos insondables.

No se sabe qué va a pasar en el instante siguiente, qué es o no es eso que se

percibe a veces cerca, otras veces más lejos, las más no se sabe dónde.

Al mismo tiempo que se siente miedo hay necesidad de reposar, de dormir y de

descansar.

¿Cómo? Tal vez, en ese mismo momento está por acaecer un peligro inminente y

mortal.

¿Es posible dormirse tranquila/o en tal trance o situación?

¿Y si los caballos eran mordidos o picados por alguna víbora, o por una araña, o

por otro animal dañino?

Por fin salió de este infierno verde lleno de asechanzas y de peligros visibles

y ocultos.

Ahora, tenía que tomar un motovelero o un velero para llegar a PANAMÁ, pues no

se puede ir por tierra a ese país.

Ni aún ahora. Es preciso embarcarse.

 

En TURBO subió al SANTA LUCÍA.

Los caballos con grandes dificultades tardaron tres horas en llegar al barco,

tras caerse varias veces en el agua.

La gente del barco tenía cara de pirata muy poco tranquilizadora, y para peor

estalló una tormenta en el mar, por lo que los caballos sufrieron muchos golpes

durante el zarandeo consiguiente.

En determinado momento de la tempestad pareció que iban a naufragar y a morir

excepto quienes subieran al bote salvavidas, donde por supuesto no habría lugar

para los caballos.

Se negó firmemente.

Sin ellos ella no se salvaría, no dejaría ese barco.

Transcurrió esa tormenta, pasaron por CARTAGENA DE INDIAS, y finalmente tras

algunas peripecias, llegó a COLÓN, en PANAMÁ.

 

En PANAMÁ recibió de las autoridades y del pueblo el trato merecido y justo de

HEROÍNA.

 

Atravesó el CANAL DE PANAMÁ que divide en dos a América.

Pasando por LA CHORRERA y por PONONOME los niños de las escuelas públicas fueron

formados a ambos lados del camino para que la victorearan y a la REPÚBLICA

ARGENTINA.

 

Un gran honor, sin duda alguna.

Y una buena compensación moral después de tantos peligros, padecimientos, y

luchas.

 

Pero un poco más allá de vuelta empezó la selva con todos sus problemas.

 

Y llegó a la frontera con COSTA RICA, a la localidad de CAÑAS GORDAS.

Ahí se halla un paraje llamado elocuentemente por los lugareños “SAL SI PUEDES”,

pues realmente era muy difícil pasar por ese sitio especialmente con dos

animales de ese tamaño.

Pero pudo con ese desfiladero, y se halló en territorio de COSTA RICA.

Por la región que no era de tránsito natural fácil además había gente armada de

mal vivir, principalmente contrabandistas.

FURIA cayó en un barranco; pero esta gente la ayudó tras ella prometerles que

les iba a regalar la escopeta vistosa que llevaba, que era un obsequio reciente

del Jefe de la Policía de Panamá.

Pasó por la montaña de LA PITA, y por la cordillera de TALAMANCA, y llegó a la

capital del país, a SAN JOSÉ DE COSTA RICA.

Por esa zona hay jabalíes, y participó en algunas cacerías.

Hay plantaciones de caña de azúcar.

 

Un poco más allá pasó por un pueblo que se llama como nuestra entonces opulenta

ciudad capital BUENOS AIRES.

En BUENOS AIRES cambió las herraduras de los caballos mediante el uso de los

servicios de un herrador Norteamericano.

 

Y he aquí un episodio curioso, que a mí también me ocurrió con un perro que

cerca de la casa de vacaciones presidencial de CHAPAMALAL – en el barrio SAN

EDUARDO, entre las ciudades de MAR DEL PLATA y de MIRAMAR – para evitar que

otros perros lo atacaran se puso a caminar pegado al lado nuestro.

Relata ANA BEKER que los sapos se ponen a caminar detrás de una persona para que

las víboras no se animen a atacarlos.

Es una estrategia natural de algunos animales. Sin embargo no he visto que

figure en los libros de Etología.

 

En SAN ISIDRO DEL GENERAL se detuvo unos días hasta que FURIA se recuperara de

una dolencia, el hormiguillo.

Siguió después por la ciudad de CARTAGO, y por las localidades de PUNTA ARENAS,

y de LIBERIA, y llegó a la frontera con NICARAGUA.

 

Ahí cerca de LA CRUZ y PEÑA BLANCA desaparecía en ese entonces toda carretera.

Cuenta que era una región montañosa con mucha belleza.

Finalmente arribó a la ciudad de MANAGUA.

 

Estuvo en la casa natal del gran poeta RUBEN DARÍO.

La encontró abandonada.

Y reflexionó “cómo pasan los grandes hombres” de la humanidad.

RUBEN DARÍO ha sido uno de los más grandes poetas del mundo, no solamente del

habla castellana.

Su casa natal puede ser que caiga en ruinas (supongo que no habrá ocurrido),

pero no su obra imperecedera e inmortal.

Sus poesías son leídas y recitadas con deleite por las viejas y por las nuevas

generaciones.

Fue uno de esos hombres cuyo nombre permanecerá por siempre jamás.

Una gloria de Nicaragua, de América, y del mundo.

 

En SOMOTO casi le roban uno de los dos caballos, el CHIQUITO LUCHADOR.

Salió montada en FURIA, galopando en pos de su caballo hurtado; pero el mismo

caballo ya había conseguido desembarazarse de su captor, y la saludó con un

relincho un poco más allá en el camino.

 

Dejó el territorio de NICARAGUA, y por un camino solitario entró en HONDURAS.

 

Pasó por ESPINO DE CHOLUTECA, SAN LORENZO DEL VALLE, NACAOME, EL AMARILLO, y

TEGUCIGALPA, la capital.

 

De ahí pasó a EL SALVADOR, un país de belleza inolvidable, y a la capital del

mismo nombre.

En dicha parte del viaje, fue víctima de un ardid concebido por personas

carentes de principios morales y de escrúpulos.

En ciertas partes de los caminos hacían que una amazona impostora se anticipara

a su llegada a un lugar, donde por lo común se realizaban festejos y agasajos

públicos; y le hiciera creer a la gente que se trataba de ella, o de una

supuesta hermana.

 

Los farsantes fueron denunciados, y los pobladores regionales fueron puestos

sobre aviso de lo que estaba sucediendo con estos farsantes.

El incidente fue superado, y ya cerca de la frontera, aprovechó para descansar

unas horas en SANTA ANA.

 

Entró en GUATEMALA por SAN CRISTÓBAL, y fue dejando atrás las siguientes

localidades:

ASUNCIÓN, MITA, JUTIAPA, BARBARENA, hasta llegar a la ciudad capital.

Visitó distintas reliquias del pasado y PETÉN y ZAKULEU así como HUEHUETENANGO.

Después pasó por LOS CHOCOLLOS, un sitio donde a veces era difícil transitar

debido a la inseguridad de los caminos.

Un bandido pretendió que se bajara del caballo con el fin obvio de atracarla.

Gracias al arma que le había obsequiado el presidente de un país Centroamericano

consiguió que huyera sin necesidad de herirlo.

 

Allí fue cuando vió al pájaro hermoso cuya belleza y valor emblemático ha

trascendido fronteras: EL QUETZAL.

 

Había varios itinerarios posibles para llegar a MÉJICO.

De todos ellos, eligió uno, y se puso en marcha.

En SAN PEDRO NECTA, un lugar hermoso y pintoresco, presenció una fiesta indígena

que duró varios días.

 

Pasó por JUTIAPA, SANTA ROSA, BARBARENA – como hemos ya dicho – y por ZARAGOZA,

PANAJAHEL, SANTA LUCÍA, NAHUALA, TOTONICAPÁN, MALACATANCITO, SAN RAFAEL, LA

DEMOCRACIA, y otros pueblos y ciudades, y se encontró en la frontera con MÉJICO.

 

Entró en ese país por CUOUHTEMOC y MOTOZINTIO.

Hacía mucho calor, y marchar era casi un calvario.

Había mucho terreno con monte y con poco alimento.

En TUXLA mandó hacer nuevas monturas para los caballos pues las anteriores

estaban en pésimo estado. Por este motivo allí permaneció más de una semana.

El gobernador de TUXLA le obsequió un nuevo caballo.

Pero ANA BEKER quería concluir su raid con sus compañeros de tantas penurías, de

tantos riesgos vitales, y de tantos lances dramáticos.

 

Los caballos estaban cansados.

Era notorio.

Y debía animarlos para que continuaran.

 

En este país, especialmente en el ESTADO DE PUEBLA, se hicieron presentes los

CHARROS, que son personajes nobles y caballerescos similares a nuestros GAUCHOS

de la PAMPA ARGENTINA; pero con las características propias de la gran nación

Azteca.

Los Mejicanos fueron tan hospitalarios como la gente de todos los países ya

visitados.

 

En el libro ANA BEKER dice con gratitud y con nostalgia cariñosa que “NUNCA LOS

OLVIDARÉ”.

 

Pudo concurrir a rodeos locales, y contemplar admirada las vestimentas y los

atavíos.

Fue objeto de muchos homenajes y reconocimientos.

No obstante, en un camino fue asaltada por malvivientes que la despojaron de

todas sus pertenencias.

No lo pudo evitar, pese a su presencia de ánimo, y a su coraje.

 

En cualquier lugar puede ocurrir un hecho de estas características,

especialmente en sitios despoblados.

 

El suceso fue comentado en muchos diarios y noticiarios de radio de MÉJICO.

 

Al pasar por la localidad de SAN MARTÍN los niños de las escuelas la aguardaron

formados en doble fila y les arrojaron flores a su paso y el de los caballos.

 

Era una escena emocionante que ya se había repetido en otros países y sitios de

América; pero no por ello menos significativo.

 

Pasó por las termas de AGUACALIENTE (hoy en día urbe turística importante), y

estuvo hospedada en la casa de la familia CAMINO.

 

Después entró en la CIUDAD CAPITAL DE MÉJICO, donde recibió el homenaje y

agasajo cariñoso de las autoridades y de la FEDERACIÓN NACIONAL DE CHARROS

MEJICANOS.

 

Continuó hacia el norte de MÉJICO por sitios secos con poco agua y con escaso

pasto para los caballos, y llegó a VICTORIA.

 

En TAMPICO se defendió con éxito del intento de asalto de dos atracadores de

caminos.

 

Mediante disparos logró que desistieran de sus malas intenciones y que se

fugaran.

 

Se detuvo en MATAMOROS; ya se aproximaba a los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA.

 

Por los caballos, en la frontera hubo problemas con la oficina de inmigración de

la ciudad de BROWNSVILLE.

Ya sea por este motivo, o por otro cualquiera obvio, tanto esos funcionarios

como el Consulado Americano en Méjico le negaron la entrada.

Era manifiesto que se trataba de pretextos sin fundamento, pues también era

evidente que se trataba de un raid deportivo, y que ANA BEKER tenía el pasaporte

en regla.

Por tal razón, se desencadenó una campaña a su favor en la prensa Mejicana,

especialmente en la de la ciudad de MATAMOROS que fue muy solidaria.

Aumentó la ola de descontento, y los cables de las agencias internacionales

comenzaron a informar del asunto.

No obstante, transcurrieron tres meses.

Durante ese lapso tanto FURIA como CHIQUITO LUCHADOR quedaron al cuidado de una

persona desleal y doble.

Un hacendado rico; pero un ser humano equivocado, que al ver que no le permitían

entrar en los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA, cambió para con ella, y dejó

abandonados y desvalidos a los dos caballos en una calle.

Donde los chicos los apedreaban, y donde estuvieron expuestos a ser capturados

por la Autoridad Municipal para que sirvieran de comida a las fieras del jardín

zoológico.

Este hombre no les brindó el alimento, ni el agua para beber, ni el cuidado

necesario al que se había comprometido frente a ANA BEKER, entretanto ésta

realizaba gestiones en la capital de Méjico ante distintas autoridades para

conseguir su entrada en el país del norte, por lo que los dos equinos se

encontraban flacos, sucios, y desnutridos.

 

Esta conducta produjo un verdadero clamor en la opinión pública, y en los medios

periodísticos de Méjico, y de otras partes del mundo.

 

Finalmente, llegó la autorización para que ANA BEKER pudiera ingresar a los

ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA montada en sus dos nobles y sufridos animales.

Pasó por RÍO BRAVO, y asistida por una multitud de periodistas, de cronistas de

radio, y de Mejicanos, llegó a la bendita OFICINA DE INMIGRACIÓN NORTEAMERICANA

sobre los dos caballitos.

Con todo, y como “para salvar el honor”, ahí los empleados del gran país del

Norte, le hicieron mostrar si llevaba la cantidad de dólares necesarios para

entrar en el país.

Por suerte lo disponía, pues una persona se los había facilitado en préstamo.

 

Y a medida que entraba en el territorio de ESTADOS UNIDOS se hizo patente otro

problema, la dificultad de comunicarse en inglés.

Además que FURIA se asustaba con el paso de los automóviles.

Sin embargo, el pueblo por lo general era amistoso y comprensivo.

Estaba en TEXAS.

Y en esta etapa del viaje ya era asediada por la prensa, por los fotógrafos de

los medios gráficos, por los locutores de las emisoras de radio, por llos

locutores de la televisión.

 

 

Se le ofrecían todo tipo de regalos, y de oportunidades de bienestar.

En el aspecto material y físico era muy diferente este escenario del anterior

vivido en CENTROAMÉRICA y en SUDAMÉRICA.

 

Pasó por KENNEDY y por ELBERG, por RIVIERA y por RICARDO, y arribó a KINGSVILLE,

al KING´S RANCH.

Luego pasó por NUECES, POR BOSHOP, y por CORPUS CHRISTI.

Más tarde por SINTON, REFUGIO, VICTORIA, EDNA, EL CAMPO, y ROSEMBERG.

 

Sin embargo, no todos los pobladores de estas comarcas la recibieron con los

brazos abiertos y con la hospitalidad que en cualquier zona del mundo se le

brinda al forastero, especialmente si es del sexo femenino.

 

Algunas personas le rehuían sin siquiera darle oportunidad de hablarles.

 

Por eso, durante una tormenta particularmente fuerte tuvo que refugiarse en un

cementerio local y pasar la noche entre las tumbas en la compañía de los muertos

abrigada por las tapias.

Pudo dormir sin mayores estremecimientos.

MEJOR ENTRE LOS MUERTOS QUE ENTRE LOS VIVOS (Ellos saben del reposo y de la

igualdad más que nosotros).

 

Fue a HOUSTON.

La dejó atrás, y llegó a otra ciudad importante: BAUMONT, donde CHIQUITO fue

herrado deficientemente.

 

Cada vez se aproximaba más hacia el norte, hacia el CANADÁ, hacia el fin de su

viaje épico, de su gran travesía histórica.

 

Pronto en ese norte comenzaría el tiempo de las nevadas y de los fríos más

intensos, en que la marca del termómetro suele indicar cinco y más grados bajo

el cero centígrado.

 

Ya estaba en el estado de LOUISIANA.

 

Estuvo en LAKE CHARLES, y en NUEVA ORLEANS, donde sufrió una nueva penuría, no

la dejaban pernoctar en cierto motel (no obstante su cabello rubio y su tez

blanca), por ser “spanish”, o sea una persona de habla castellana.

 

Era una nueva prueba, esta vez la discriminatoria.

 

Simétrica de la que reciben los blancos en algunos países con muchos pobladores

indígenas o mestizos donde a la gente de piel blanca se la discrimina por

considerarla GRINGA.

O al habitante de Estados Unidos por estimarlo “un yanki”.

O de la que reciben los Sudamericanos en España donde hay individuos que los

tratan de Sudacas.

O de la de los habitantes del norte que algunos les dicen “cabecitas negras”…

 

Cosas culturales del mundo moderno bárbaro o inculto que hacen que pese a cierto

adelanto científico y tecnológico superficial más bien, profundamente como seres

sigamos siendo antiguos, por no decir primitivos, necios, y atrasados.

 

Pese a esta conducta reprobable de algunos habitantes (esa noche de aquel

incidente finalmente durmió en una celda), otros que eran Autoridades en NUEVA

ORLEANS la nombraron CIUDADANA HONORARIA.

 

Después pasó por BIRMINGHAN, por CHATTANOGA en el estado de TENNESSE.

 

Estuvo en VIRGINIA.

 

Y con los dos caballos entró cabalgando en la capital de los ESTADOS UNIDOS DE

NORTEAMÉRICA, en la ciudad de WASHINGTON.

Fue recibida por la señora del Presidente EINSEHOWER, un gran estadista y

militar al que el mundo libre le debe mucho.

 

Y visitó la llamada CASA BLANCA en su compañía.

Un honor que no se le brinda a cualquier visitante.

 

Luego en una ruta estuvo a punto de sufrir un accidente grave.

Y entró en NEW YORK sobre su caballo y con el otro de acompañante.

Cabalgó por las principales arterias, recorrió Broadway, y diferentes avenidas y

calles atestadas de gente y de autos que la contemplaban asombrados y mudos de

admiración.

Pasó por el PARQUE CENTRAL y por delante del EMPIRE STATE.

Esta parte del viaje en esta ciudad sofisticada y moderna, carente de caballos

en las calles, contrastó con su paso por muchas otras urbes, aldeas, y pueblos

anteriores.

 

Y en CHAMPLAN llegó a la última barrera, a la frontera con el CANADÁ.

 

Ahí tuvo que confrontar con la INSPECCIÓN VETERINARIA CANADIENSE, muy estricta.

Tras muchas revisiones de ambos caballos, y después de varias discusiones sobre

su estado sanitario, se le autorizó el ingreso al país.

El viaje llegaba a su fin.

 

En los distintos pueblos Canadienses la gente y los niños formaban en doble fila

para victorearla y para contemplar su paso.

Era un acontecimiento cívico popular.

El día domingo, como no trabajaban, fue una multitud la que asistió a este

desfile, repetido en todos los pueblos que atravesaba.

 

La gente de las distintas ciudades o de los pueblos se daba cita espontáneamente

para verla marchar por las calles de sus ciudades en su camino al Norte.

 

Era una marcha continua que ya no se detenía pues la efectuaba realmente contra

el reloj climático.

 

Debía llegar a su meta OTTAWA, antes que la nieve y el frío riguroso

obstaculizara, o dificultara el coronamiento de su viaje.

 

Fue un suceso que se repitió espontáneamente en cada urbe del camino.

 

Hubo decenas de desfiles en continuado.

 

En menos de tres jornadas, se encontró en MONTREAL.

Y no se detuvo hasta estar en OTTAWA, término previsto para el viaje.

 

Fue el 6 de julio de 1954 a las cuatro de la tarde, frente al edificio de la

EMBAJADA ARGENTINA.

 

Hubo una transmisión por RADIO CANADÁ desde el interior de la sede diplomática

Argentina.

Y los dos caballos recibieron una ración generosa de avena en cantidad superlativa, pues eran

también dos héroes.

 

Una sola palabra elocuente para concluir:

IMPRESIONANTE.

FIN.

——&——–

 

 

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