¿CÓMO DESPERTAR EL DESEO DE LEER Y NO SEGUIR DURMIENDO?

LEER

“La lectura hace al hombre completo”, dijo Bacon.  No se sabe si en la comida había bebido Bacon, evidentemente nombre que es aumentativo de Baco.

A mucha gente le gusta leer, halla un placer en la lectura, no importa tanto qué, puede ser la página de las carreras de hoy del diario matutino, una revista con imágenes de señoritas, algo dónde diga que se ganó la lotería o el loto,  y a veces, de vez en cuando, o cada día,  un libro, por ejemplo “Cómo ganar en la ruleta”, “Cómo acertar en el poker”, etc.

Leer las aparta del aburrimiento y del ocio que tarde o temprano termina por hastiar hasta al más entretenido con nada y matarlo de tedio.

Leer nos  introduce en nuevos mundos, los mundos mentales y vitales de otros, sus experiencias e historias, sus anécdotas, sus ocurrencias, sus sueños, sus naderías aunque no haya agua donde naden.

Leer, por lo general es una ventana a este tonto mundo, no obstante  enriquecedora, productiva, multiplicadora, que permite que la luces, los faros apagados o prendidos de los otros, también iluminen nuestras vidas.

Cervantes, el autor del Quijote,  escribió que “No hay libro tan malo que no contenga algo bueno.”

¿Se refería a los libros de crítica sobre el Quijote que todavía no  se habían escrito? 

Leer no es únicamente un acto personal, individual, sino esencialmente, fundamentalmente es un ACTO SOCIAL Y CULTURAL, ya que es integrador en una sociedad, y a veces la causa de que alguien, unos pocos, muchos, todos  quieran colgar al autor.

Y, máxime en la aldea global,  en que gracias a Internet se ha transformado el mundo entero.  

Les cuento. Uno – en Internet – tiene miles de lectores que no entienden la lengua española, por lo que no corre muchos riesgos de que alguien le tome un poco mucho muchísimo de tirria.

¿Qué es tirria? ¡Ojalá lo supiera! Luego, buscaré el significado.

En cambio, en contraste, hay otras personas que aún sabiendo leer, no leen casi nunca, o sea unas pocas veces, o rara vez. ¡Ay de ellos! Son felices ignorantes.

¿Ahorran en luz artificial?

Leer les es dificultoso, les cansa, les disgusta, les parece una pérdida de tiempo, etc. 

Primero, que el Gobierno y las companías solucionen la baja intensidad de la luz.

Para distraerse o para entretenerse,  entre leer o prender la radio o la televisión, prefieren ésto último. Aprietan un botón, hacen un click, y ya está, un moribundo en vida les habla.

Pueden  haber tenido malas experiencias infantiles, preadolescentes o adolescentes, con la lectura.

En efecto, de pequeños les daban a leer muchos cuentos sobre el lobo feroz.

A otros durante su infancia: Las mil y una noches, padecían insomnios, aunque dormían de día.

Si tal es su caso: ¿Cómo contrarrestar este antecedente negativo?

Veamos lo que opinaba un hombre célebre como Goldsmith: “No importa tanto el leer mucho como la regularidad en la lectura.”

Trate de leer temas o asuntos que por sí le interesen.  ¿No le interesa nada? Intente con un sandwiche sabroso, lo del medio le va a gustar.

No espere a que el autor gracias a su estilo e influjo ejerza su “charme” con usted.

 No se deje galantear, encantar, enamorar…No escuche los cantos de las Sirenas….¡Hacen mucha bulla!

No importa leer un solo libro, o leer muchos, sino leer bien, aprendiendo que según Horacio no es posible saberlo todo, y según yo, que es posible vivir e ignorar de todo.

Ejercítese en la lectura en voz alta, y en silencio, y escúchese si puede.

Va a ser difícil…

Cada tanto, reflexione sobre el párrafo leído, piense sobre ello, y decida usted si está o no de acuerdo, por ejemplo.

Si tiene hijos o nietos, acuérdese que uno da a las generaciones más jóvenes buenos o malos ejemplos a través de la propia conducta en la vida.

Y no con las palabras. De poco vale decir: ¡LEE! Y uno, nunca agarra el diario, ni siquiera para ir al  toilet. ¿Y entonces?

¡Ejem…! Las palabras deben estar de acuerdo con los hechos.

Si nos ven leer, es probable que imiten nuestra conducta.

Si no nos ven, por el contrario, no es probable que saquemos un buen lector de un descendiente, a menos que éste esté motivado por un factor interior independiente del modelo exterior.

Algo que ayuda en la lectura, es contar con el más amplio vocabulario que hayamos aprendido en la educación escolar, o sea cero.

Hay una teoría que dice que la persona que conoce bien el vocabulario de un idioma, que sabe muchos significados de las palabras, cuenta con mayores ventajas comparativas que otros, para pensar, y para tener buenas ideas.

Y si son malas palabras, para retrucar los insultos en los frecuentes altercados de  la universidad de la calle.

Es bueno contar con un diccionario del idioma   – fácil de manipular  –  que nos aclare o nos enseñe los significados de palabras difíciles, poco usuales, raras,  que no conocemos como ser disculpe, perdone, gracias, muchas gracias, no hay de qué, lo siento.

No tengo nada contra la televisión, ni contra el cine, ni contra la música, ni menos contra la radio, ya que gusto pasivamente de todos estos medios modernos de información, charla ociosa, e inspiración inútil, y hasta en alguno he intervenido activamente.

“La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro pregunta y el alma contesta.” André Maurois.

¿Qué contesta el alma?

Puede haber menores, mejor  lo dejamos para otra ocasión.

———–&———–

Explore posts in the same categories: Uncategorized

Etiquetas:

You can skip to the end and leave a response. Pinging is currently not allowed.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: