PUBLICACIÓN DE LA SEGUNDA PARTE DEL VIAJE DE ANA BEKER CORRESPONDIENTE AL LUNES 13 DE JULIO DE 2009.
Después de efectuar la peregrinación a Luján, ANA BEKER comenzó a proyectar un
segundo viaje aún más ambicioso:
RECORRER A CABALLO LA ARGENTINA.
Un territorio bien extenso, con gran multiplicidad de climas, con multitud de
ciudades y de pueblos, con campos y con pampas, con selvas, con cordillera….
Con sierras, con ríos, con arroyos, con desiertos, con lagos y con lagunas, con
valles, con montes, con campos cultivados muy diversamente, con bosques, con
cataratas, y con glaciares.
De nuevo halló mucha incomprensión.
Y tropezó con la falta de apoyo para poder realizar esta iniciativa, incluso
entre la gente vinculada con el hipismo.
Entonces se le ocurrió la idea de interesar al mismo Presidente de la República
Argentina.
Gobernaba el país el Dr. MARCELO ORTIZ, un buen presidente fallecido en
funciones.
ORTIZ – un hombre sin prejuicios y un gobernante inteligente – decidió brindarle
la ayuda oficial indispensable.
ANA BEKER con ZORZAL y con RANCHERO, dos caballitos criollos, cabalgó el
territorio de la Argentina durante casi todo el año 1942.
Realizado este raid, empezó a planear el viaje a través de las Américas desde
Buenos Aires hasta Alaska.
Parecía una empresa imposible de efectuar por una mujer sola montada en un
caballo, y la mayoría de la gente a la que interesó en su proyecto procuró
disuadirla.
Le decían que le costaría la vida, o la integridad; y que era una expedición
imposible de efectuar para una mujer.
Puesto que aún no existía la ruta Panamericana, ni siquiera en muchos lugares
había caminos de tierra, ni senderos, ni siquiera picadas.
Y en estos último tenían razón.
Como ANA BEKER lo experimentó en carne propia.
Cuando luego en algunos países del norte de América del Sur tuvo que abrirse
camino macheteando en la vegetación de la selva tropical.
¡DIEZ AÑOS LE LLEVARON A ANA BEKER LOS PREPARATIVOS PARA PODER EMPRENDER SU
VIAJE A CABALLO A TRAVÉS DE AMÉRICA!
Toda un década de vencer obstáculos, incomprensiones, oposiciones.
Al respecto ANA escribe:
“EN CIERTA OCASIÓN FUI A ESCUCHAR UNA CONFERENCIA DEL SUIZO AIMÉ FÉLIX
TSCHIFFELY, ANTIGUO MAESTRO DE QUILMES, QUIEN, COMO SE SABE, REALIZÓ LA HAZAÑA
DE LLEGAR DESDE BUENOS AIRES A NUEVA YORK CON LOS DOS CABALLOS, MANCHA Y GATO,
ANIMALES QUE SE HICIERON FAMOSOS DESPUÉS DE CUMPLIR AQUELLA MARCHA.”
“TSCHIFFELY HIZO UN RELATO ILUSTRADO CON PROYECCIONES DE SU VIAJE A TRAVÉS DE
VEINTIUN MIL KILÓMETROS POR LOS PANTANOS, RÍOS, MONTAÑAS, FANGALES, SELVAS Y
DESIERTOS DEL NUEVO CONTINENTE.”
“AL TERMINAR SU EXPOSICIÓN, ME ACERQUÉ A CHIFELI, COMO LO LLAMABAN, Y LE DIJE
QUE PROYECTABA VIAJAR CON UN CABALLO DE SILLA Y UN CARGUERO HASTA LA CAPITAL DEL
CANADÁ.”
“ÉL ME MIRÓ UN MOMENTO ESTUPEFACTO, Y DESPUÉS CON LA SONRISA BONDADOSA QUE LE
ERA CARACTERÍSTICA, EXPRESÓ QUE SI YO CONSEGUÍA HACER ESO, HAZAÑA MUY DIFÍCIL,
SUPERARÍA LA SUYA; LO QUE SERÍA TANTO MÁS SIGNIFICATIVO POR TRATARSE DE UNA
MUJER.”
“ME EXPLICÓ QUE SU RAID LE VALIÓ LA INVITACIÓN DE LA SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE
ESTADOS UNIDOS, PARA UN RELATO EN SESIÓN SOLEMNE, COMO SÓLO SE HABÍA HECHO CON
EL EXPLORADOR AMUNDSEN Y EL ALMIRANTE BYRD.”
Y le aconsejó no fuera por BOLIVIA pues era casi imposible por las ciénagas
numerosas y por los desiertos.
Pero ANA BEKER le respondió:
“_ SI USTED PUDO PASAR, YO TAMBIÉN PODRÉ.”
Y se decidió a ir por BOLIVIA, aún sin apoyo.
Para cumplir su propósito eligió dos caballos de pelo alazán, ambos de siete
años de edad.
PRÍNCIPE, y CHURRITO, a los que entrenó durante seis meses en las dependencias
de la POLICÍA MONTADA.
Finalmente, partió desde el mojón cero de la plaza del Congreso de la ciudad de
Buenos Aires el 1 de octubre de 1950.
Fue acompañada por una caravana de jinetes hasta la salida de la ciudad.
Y poco después se produjo un accidente que dio en el suelo con ella, por lo que
fue internada en el hospital de San Fernando.
Tal como en ese mismo camino, y coincidencia curiosa bastante cerca, le
ocurriera veintiocho años después a JORGE CAFRUNE.
El “accidente” que le costó la vida a CAFRUNE sucedió en las proximidades de
Escobar.
Pero ANA BEKER no murió, sino que se recuperó relativamente en poco tiempo.
Y con ánimo y con entusiasmo renovado prosiguió la marcha hacia el norte lejano.
La primera ciudad importante a la que arribó fue ROSARIO, luego de pasar por
campos y por pequeños pueblos.
Siguió camino hacia el norte llegando a TUCUMÁN, y luego a SALTA. De ahí a
JUJUY.
Continuó por la quebrada de HUMAHUACA, y llegó a la ciudad fronteriza de LA
QUIACA, en el límite de la Argentina con Bolivia.
Pasó por VILLAZÓN, y llegó a la localidad de NAZARENO.
En esa región de características diferentes al norte Argentino, tuvo miedo que
los vampiros que abundan por allí chupasen la sangre de los caballos durante las
noches.
Y efectivamente así ocurrió con CHURRITO, que quedó algo debilitado por la
pérdida de sangre.
Su marcha era a campo traviesa, pues en esa época no existía camino ni senda en
toda esa vasta región.
La gente – los pastores indios, las cholas y los cholos – la miraba avanzar con
asombro como si fuese una aparición.
Pues por su condición de mujer, por su tez blanca, por su pelo rubio suelto al
viento, y por su atuendo diferente (botas y bombacha para montar), del que usan
las mujeres en ese bello país.
Sin embargo, mucha de esa gente hospitalaria y cordial la hospedó algunas
noches; y la ayudó para que no se extraviara en esas soledades.
Pasó por SUIPACHA, y por TUPIZA. Cada jornada montaba uno de los dos caballos,
alternándolos.
Los animales se beneficiaban con este régimen puesto que el caballo carguero
soportaba algo menos de peso.
Uno de los problemas era la falta de alfalfa para que comieran los caballos, y
otro la escasez de agua en los terrenos áridos y pedregosos.
Sin embargo, a veces debía vadear ríos y arroyos caudalosos, lo que fue muy
peligroso.
Y en algunas ocasiones un obstáculo muy difícil de salvar por ambos animales que
solían ser arrastrados por las corrientes de agua impetuosas.
En una oportunidad, ella fue a parar al agua cuando PRÍNCIPE se cayó en un pozo.
Temió lo peor.
Pero PRÍNCIPE logró nadar en diagonal, y salvarse.
Después estuvo en OPLOCA, y en ORO INGENIO donde la alcanzó una tormenta con
lluvias torrenciales.
El agua cae en grandes cantidades, el agua crece debido a que el suelo no
absorbe tales magnitudes mayores de líquido, y el viento denominado ANGOSTO por
los lugareños empuja el agua que se convierte en torrentes.
Algo inimaginable, si no se experimenta o no se es del lugar.
Por esto, al forastero siempre le conviene enterarse de todos los peligros
posibles en un sitio, y atender al consejo de la gente del lugar, o del
baqueano, o del guía.
En las cañadas se puede hacer muy difícil o casi imposible salir con vida en
este trance climático.
Algo parecido ocurre en el VALLE DE LA LUNA, en la provincia de San Juan,
República Argentina.
Por eso los indios Aimarás le habían aconsejado que tuvieran miedo de los
cañones, y que tratara que no la agarrara el viento ANGOSTO.
NO OBSTANTE, sucedió lo temido.
Si bien el caballo PRÍNCIPE se negaba firmemente a seguir adelante, ella se
impuso; pero esta vez ANA BEKER no tenía razón.
EL QUE LA TENÍA ERA PRÍNCIPE, que por algún medio ignorado sabía del peligro; lo
intuía.
El cielo estaba negro.
Todo se llenó de agua.
No supo nunca como logró escalar con los animales algunas escarpaduras en la
montaña.
Pasó toda la noche desorientada, con miedo, empapada, con frío y atemorizada.
UNA NOCHE INTERMINABLE.
Angustiosa.
Al clarear, se tranquilizó algo, y se dio cuenta que estaba absolutamente
perdida.
Dejó que los caballos por sí solos encontraran la salida.
Dio resultado.
Fue así como con la ayuda de unos hombres del lugar llegó a TRES PALCAS, donde
había un telégrafo.
Allí hubo una fuerte tormenta de granizo.
Y comenzó a bajar la temperatura, y a hacer mucho frío.
Los dos caballos temblaban igualmente que ella.
En esas condiciones climáticas, ANA BEKER hizo entrar a los dos equinos a su
dormitorio que estaba más resguardado, y los tres durmieron bajo ese techo (Es
como para “Créase, o no”).
Al aproximarse a ESCORIANI que está a unos cuatro mil metros de altura el frío
aún se hizo más intenso.
De ahí fue a UYUNI, y luego a CHITA por caminos cenagosos en los que las patas
de los caballos se hundían por lo que fue un tramo muy dificultoso para marchar.
Cerca de CHITA está RÍO MULATO a tres mil ochocientos metros de altitud donde
sufrió un huracán, y pasó el año nuevo de 1951.
El suelo era arenoso y pedregoso, y la arena y los guijarros impulsados por el
viento golpeaban como metralla su piel, y el cuero de los caballos.
Los indios la trataban muy bien con la cortesía campesina de aquellos parajes
remotos.
Le hacían oir la música de sus quenas, y la convidaban con sus comidas sencillas
y locales, desconocidas más allá de esas regiones.
En esos lugares la gente ama sus pagos o sus lugares y por ello está muy
afincada, no se va de allí pese a la pobreza, y a las dificultades de todo
orden.
Hay distintas tribus de indios, a veces en conflicto entre ellos.
Al pasar por el pueblo de HUARI ya se encontraba muy cansada, su cuerpo no daba
más; pero su espíritu sí, por lo que continuó la dura marcha.
El 4 de enero del nuevo año llegó a CHALLAPATA.
Luego visitó PAZÑA donde hizo herrar a los caballos.
De ahí fue a ORURO.
Luego pasó por SOLEDAD, ECUCALIPTUS, LOMITAS, VIZCACHAMI, CALAMARCA, Y VIACHA
por caminos llenos de piedras.
Y llegó a EL ALTO de la que hemos oído hablar recientemente en las noticias con
motivo del cambio de gobierno sucedido en ese bello país, y a la gran ciudad de
Bolivia o sea a LA PAZ.
Quiero antes de seguir adelante, informar que son varios los viajeros que como
yo entienden que BOLIVIA puede llegar a tener un gran futuro turístico debido a
la hermosura de sus paisajes.
Por supuesto, la explotación de ese recurso potencial requeriría una inversión
en hotelería, en servicios anexos y coadyuvantes, así como en la infraestructura
de aeropuertos, de carreteras, y de edificios.
En esta ciudad el peón que dio de comer a los caballos cometió un error, dio a
los caballos primero de comer, y después de beber.
Como consecuencia de ello PRÍNCIPE sufrió un cólico, se enfermó gravemente, y se
murió.
Los equinos son delicados.
No se puede infringir impunemente las leyes naturales.
Al mismo tiempo, se produjo una fuerte tormenta de granizo.
Poco después de este evento triste y desgarrador para ANA BEKER, desde la
provincia de SALTA un policía le trajo un caballo de reemplazo, LUCHADOR, que
era algo mañoso e indócil, bastante esquivo y huraño.
Por ello, lo tuvo que entrenar.
Su permanencia en LA PAZ (ciudad fundada en 1548), entonces se prolongó más de
lo previsto.
A poco de salir de allí, ya en las proximidades de HUARINA, un camión atropelló
violentamente a CHURRITO, con lo que perdió al restante de sus compañeros de la
partida.
De manera que prosiguió su viaje con una yegua, de nombre POBRE INDIA, que le
obsequió el diputado Boliviano TESLER REYES.
Era zaina, y contaba con catorce años de edad.
Dejó las localidades de PUCARANI, y TIQUINA, y llegó al lago TITICACA de
hermosas aguas.
Y de tanta fama.
La leyenda cuenta que en su fondo se encuentran ciertos tesoros, y algunos hasta
han hablado de una mítica ciudad sumergida de nombre CHIOPATA.
Lo cierto es que desde antes y desde entonces algunos buceadores y algunas
expediciones se han dedicado a rastrear esta agua con embarcaciones dotadas de
instrumental moderno adecuado.
Sin mayor éxito hasta el presente.
Paso a paso, y algunas veces al trote, llegó al retén KASANI y se halló en la
frontera con el PERÚ.
El primer contacto con los Peruanos indígenas no fue grato. Había mucha miseria.
Y fueron algo agresivos.
Tal vez, como su tez era blanca (recordemos que por ambos padres era hija de
Letones), la confundieron con algún habitante más del norte.
En ese país, a los gringos no les tienen (o no les tenían, pues el turismo puede
haber cambiado este sentimiento), mucha simpatía.
Con todo llegó al CUZCO.
Luego visitó la ciudad de MACHU PICCHU, o PICACHO VIEJO, de la que hablamos en
otra parte de este libro electrónico.
Y también las ruinas de PISAC y las de TAMPUMACHAY el lugar de descanso de los
Incas.
Asímismo, visitó las ruinas de KENKO.
Continuó su viaje y en cierto paraje montañoso, LUCHADOR fue atacado por
cóndores andinos, que con las alas procuraron desbarrancarlo.
Es la estrategia que usan estas aves para despeñar animales, y para luego cuando
caen heridos en los abismos profundos, poder comérselos.
No lograron su propósito; pero tanto los caballos como ANA BEKER pasaron
momentos de lucha y de tensión.
En ABANCAY pasó por lugares con grandes precipicios, en SAN GABRIEL estuvo en la
hacienda PAMPATAMA.
De allí fue a CHALLATAUANCA en camino de PROMESA.
Esa región se denomina PAMPAMARCA y está a unos cuatro mil metros de altura.
La habitan indios de la zona.
El recorrido siguió por PUQUIO, y luego llegó a NEGRO MAYO que todavía está algo
más arriba, a unos cuatro mil trescientos metros de altura
Por lo que hacía mucho frío.
Las manos y los pies se le congelaban, y sentía el rostro endurecido y
agrietado.
Que el lector se imagine estas sensaciones.
Que piense en todos los peligros por los que pasó ANA BEKER y sus dos
caballitos.
Que tenga presente todas las pruebas, todos los inconvenientes materiales y
espirituales.
Y que reconozca que está leyendo sobre UNA AVENTURA EXCEPCIONAL QUE MERECE
NUESTRA ADMIRACIÓN Y NUESTRO HOMENAJE RESPETUOSO.
Que también tenga en cuenta que la AMAZONA DE LAS AMÉRICAS no podía detenerse
para hacer una fogata y calentarse.
Que debía seguir su marcha con cierta continuidad si quería cumplir su
propósito.
Que estaba absolutamente sola, sin su celular ni su radio a transitores
siquiera.
Sencillamente porque no existían en aquellos años, ni aún en la imaginación más
febril.
Que se encontraba privada del contacto humano, sometida a los rigores del clima
(granizos, tormentas eléctricas, lluvias torrenciales, sol fuerte, calor,
viento), y al agotamiento de fuerzas.
A la curiosidad morbosa, a la incomprensión, a la conducta necia o bandida, a la
burla, al desprecio, a la discriminación por su tez blanca y por su pelo rubio,
a la agresión sexual por ser mujer joven, etc.
Con ausencias o insuficiencias de agua y de alimento muchas veces.
Otras veces que debía vadear peligrosos ríos de montaña, pasar sorteando
precipicios de terror, toparse con gente extraña, correr el riesgo de
extraviarse.
Y que “se saque el sombrero” ante esta mujer idealista más que valiente,
emprendedora más que resistente, realista más que soñadora.
Por fin llegó a un oasis urbano, a la hermosa LIMA, la capital del PERÚ.
Allí quiso cambiar de caballos, pues no estaba muy conforme con el desempeño de
los equinos.
Las autoridades le obsequiaron a CHIQUITO, y a FURIA.
Dos magníficos ejemplares.
Luego de LIMA pasó por PUENTE PIEDRA, CHANCAY, HUACHO, PARAMONGA, HUARMEY,
CHIMBOTE, PUENTE VIRU, TRUJILLO, ésta última una villa colonial.
Y por SAN TEODORO DE LLOC, CHEPÉN, CHICLAYO, JAYANCA, MOTUPE, OLMOS, PIEURA, EL
ALTO, MANCORA, TUMBES.
Hacía calor, y había bastante humedad.
La altitud promedio era de unos dos mil metros.
Temió que los caballos se insolasen puesto que el Sol apretaba mucho.
Hasta hubo un temblor de tierra, y en esa circunstancia se salvó por una corta
distancia de morir en una avalancha de tierra y de rocas.
Y por fin, llegó a la frontera con ECUADOR, a AGUAS VERDES.
Allí se desembarazó de POBRE INDIA, que no representaba una ayuda sino un
problema.
Se la regaló a una señora Canadiense que le prometió cuidarla muy bien.
CHIQUITO sufrió un percance al resbalarse para ser embarcado un trayecto corto,
pues las autoridades debido al asunto de la aftosa no permitían el ingreso de
ambos caballos sino por GUAYAQUIL.
Y lo tuvo que curar en esa ciudad Ecuatoriana.
En Ecuador se topó con el peligro de los bandoleros, y con el de las fieras o
jaguares, también denominado tigre americano.
El jaguar infestaba las pampas Argentinas cuando llegaron los primeros
conquistadores españoles.
Y parece ser que buena parte del territorio de América.
Es un animal fuerte, poderoso, musculoso, salvaje, ágil, y feroz.
Constituye un peligro grande, y a veces, muchas veces mortal.
En un recodo de un camino vió a uno de estos bichos que se había subido en el
lomo de una vaca que corriendo trataba impotentemente de voltearlo al suelo.
Después de haber presenciado este episodio resolvió avanzar en compañía de otros
hombres de campo armados con fusiles.
En determinado momento, FURIA soltándose de su mano emprendió una carrera veloz.
Detrás del caballo apareció un jaguar de gran tamaño que lo comenzó a perseguir
a los saltos.
Los acompañantes descargaron sus fusiles, y el jaguar herido abandonó la
persecución, y se fue a esconder en la espesura de la selva.
En la tierra quedó un reguero de sangre.
FURIA fue alcanzado y recuperado ileso unos cientos de metros más allá.
Pasó por QUEVEDO, donde hacía calor, y luego por ESPERANZA donde le robaron una
maleta de lona con casi toda su ropa.
Además las garrapatas succionaban la sangre de ambos caballos por lo que en
PILAPÓ tuvo que hacerles hacer una sangría.
La próxima localidad era SUMBAHUA, un tramo particularmente difícil.
El Jefe Indio del lugar dispuso que fuera acompañada por uno de los indios pues
el trayecto a recorrer era a campo traviesa.
No obstante, sufrió un intento de violación por cinco hombres sin consecuencias
debido a que logró huir a tiempo.
Y a que se defendió; pero sin usar su revólver, y finalmente a que permaneció
escondida en un matorral una noche muy fría.
Alguien corrió a avisar al Jefe, y éste revólver en mano, y por la fuerza de los
puños hizo cierta justicia por la fuerza.
Llegó a LATACUNGA, un lugar con puesto de policía donde pensó que por esta
presencia podría descansar un poco.
Pues buena falta le hacía después de tantas emociones fuertes, estrés, peligros,
incomodidades, y sufrimientos varios.
No era un camino de rosas, precisamente.
Para peor, FURIA seguía algo enfermo, con cara de triste.
Era evidente que no estaba sano.
Después estuvo en LA AVELINA, donde el entonces presidente de Ecuador señor GALO
PLAZA poseía una estancia.
La recibió el propio presidente, y fue agasajada, y sus animales fueron
atendidos perfectamente.
En QUITO se hizo un acto oficial en su honor.
Pasó por OTAVALO, y por la “simpática ciudad de IBARRA”, y llegó a la ultima
ciudad en territorio Ecuatoriano, a TULCÁN.
En esta parte del libro (capítulo XV) refiere algo interesante que voy a
reproducir textualmente, dado que a nuestro compatriota ERNESTO GUEVARA, también
en CUBA lo llamaron EL CHE GUEVARA.
Recuérdese que estamos hablando de ECUADOR, y del año 1951.
” TUVE OPORTUNIDAD DE TRATAR A UN CORONEL, AUTORIDAD DE AQUELLOS LUGARES, QUE ME
DEJÓ LA IMPRESIÓN DE AMABILIDAD OBSERVADA CASI SIEMPRE EN EL PAÍS.”
“SÓLO QUE AL BUEN SEÑOR HABÍA QUE DECIRLE: “CHE, CORONEL”, PUES NO USANDO EL CHE
AFIRMABA QUE NO PARECÍA ARGENTINA.”
“Y ES CURIOSO QUE EN MUCHOS LUGARES DE AMÉRICA LLAMAN FAMILIARMENTE LOS “CHES” A
LOS ARGENTINOS.”
En COLOMBIA entró a IPIALES, pasó por PASTO cerca del volcán Galeras, luego por
BUESACO, y por LA UNIÓN.
Más allá había un tramo del camino con mala fama.
Siguió adelante, sorteando peligros gracias a su valentía, a su habilidad, y a
mostrar su revólver, así hasta PATÍA.
Pasó por POPAYÁN.
En este momento de su largo camino hacia OTTAWA tropezó con las dificultades de
las luchas políticas – incluso armadas – entre facciones rivales.
Ya entonces había guerrilleros.
Pasó por las ciudades de SANTANDER, PALMIRA, BUGA, TULÚA, y GALÍ, a la vera del
río CAUCA.
En el año nuevo en el que comenzaba 1952, estuvo en SEVILLA.
Luego se fue para BOGOTÁ, donde recibió homenajes, honores, y agasajos diversos.
Acto seguido pasó por los pueblos de CAICEDONIA, IBAGUE, OULANDA, FLANDES,
CUNDINAMARCA, SALTO, VILLETA, MARIQUITA; y por MANIZALES una ciudad.
Luego por SANTA BÁRBARA, y por MEDELLÍN.
Tuvo que abrirse paso con el machete en plena selva, pues no había otra forma de
poder marchar.
La región estaba poblada por guerrilleros, y en un claro se topó con la Jefa de
los mismos, que vivía en un rancho en esas soledades vegetales.
Después de este breve encuentro, pasó por DEBEINA, y por URABÁ.
Y de vuelta los jaguares.
Se encontró con una madre jaguar con cría.
(CONTINUARÁ).
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